Manzanilla para infancias: para qué sirve y cómo prepararla en casa
La manzanilla es una planta dulce y amorosa. Probablemente muchas y muchos de nosotros la usábamos cuando chicos. Esta planta medicinal especial, lleva siglos acompañando a las infancias. Primero porque en la mayoría de los casos es segura de usarla, con preparaciones responsables y sencillas podemos tener grandes resultados.
Nota; ante cualquier duda, y para tratamientos específicos consultar con pediatra tratante.
Para qué la uso en mi práctica — y en casa
Con cuatro hijos, la manzanilla nunca faltó. Es la planta que más recomiendo a las familias porque es segura, accesible, y tiene un rango de acción amplio para lo que más necesitan los niños pequeños:
Digestión. Cólicos, gases, panza tensa, esas noches en que el bebé llora y no hay forma de calmarlo. La manzanilla suele resultar muy relajante. Es suave y muy efectiva.
Sistema nervioso. Irritabilidad, dificultad para dormirse, esa sobreestimulación del final del día cuando un niño o niña está agotadx pero cuesta bajar revoluciones. La manzanilla logra traer mucha calma en la mayoría de los casos.
Piel. Rojeces, irritaciones leves, zona del pañal sensible. En baño o en compresa, la manzanilla reduce la inflamación y alivia. Mezclada con aceite vehicular de caléndula, puede resultar realmente maravillosa. A la vez que aliviamos la piel, damos alivio también a pancita y corazón.
Cómo prepararla según la edad
La regla general que uso en mi práctica es simple: a menor edad, menor concentración y menor cantidad.
A partir de 2 años: Media cucharadita de flores secas en 200 ml de agua caliente. Tapado, 5 minutos de reposo. Colar bien. Dejar entibiar. No más de 30 ml por toma, dos o tres veces al día cuando hay síntoma. No como bebida habitual. (consultar al pediatra tratante)
El baño de manzanilla
Esta es mi preparación favorita para fin del día, especialmente en niños que están irritables o con la piel sensible.
Preparás una infusión concentrada: cuatro o cinco cucharadas de flores secas en un litro de agua caliente, tapado, 15 minutos. Colás bien y agregás esa infusión al agua del baño. El agua queda levemente dorada y huele a campo. La piel absorbe los principios activos y el sistema nervioso responde al aroma. Los niños salen del baño distintos. Más quietos. Listos para dormir.
Una alternativa es colocar una gota de aceite esencial de manzanilla en el bañito (pero en este caso el aceite debe ser realmente puro, y por favor siempre, usarlo diluido, jamas puro, y mucho menos para bebés, y niñxs)
Cómo conseguirla y cómo guardarla
La manzanilla que usamos por aquí es de nuestro jardín medicinal en Punta Ballena (Uruguay). Cosechada cuando las flores están en su punto, secada a la sombra, guardada en frasco de vidrio oscuro lejos de la luz. El secado y envasado, es un arte aparte y merece otro blog :)
Si no la cultivás vos, buscá flores secas de buena procedencia — sueltas, no en saquito, para poder ver la calidad. Tiene que tener aroma claro y color vivo. Guardada bien dura un año. Algo importante (y no siempre fácil de conseguir), es que las hierbas que vayas a usar en casa sean orgánicas, que estén libres de pesticidas y agrotóxicos… por motivos obvios.
una cosecha de nuestras plantaciones
Otras formas de usar manzanilla
En aceite esencial (aplicamos en la piel, siempre diluido en un aceite vehícular: siempre recomiendo jojoba). Dependiendo de la edad, la dilución correcta que debemos emplear. Y nunca aplicamos aromaterapia directo en el cuerpo antes de 2 años de edad y siempre consultando previamente al médico tratante.
Para antes de 2 años podemos usar un difusor eléctrico, en donde colocamos agua limpia y filtrada y unas pocas gotas de aceite esencial de manzanilla. Alternativamente podemos hacer una bruma con agua, y ponerla en el aire y ropa de cama, para generar un ambiente de confort y armonía.
Una última cosa
La manzanilla es una planta de bajo riesgo y alta efectividad para niños. Pero ninguna planta reemplaza la atención médica correspondiente. Las plantas acompañan — y siempre debemos usarlas con respeto y responsabilidad.
Y recordá, a veces estar mas tiempo en la naturaleza, respirar aire limpio ( en todas las estaciones del año), ya ayuda a renovarnos y a calmar nuestros sistemas.
Suscribite a mi newsletter para no perderte los próximos artículos y si querés aprender a integrar a la naturaleza en tu vida cotidiana escribime directo para saber como puedo acompañarte
